Reflexion
A veces buscamos la felicidad como si fuera cosa de un dia, de un paso, de un terapeuta, de un libro o de un sanador, hasta que nos damos cuenta que el secreto de la vida es sencillo: no hay ninguno. Que estamos buscando algo que no existe.
Si dejamos de buscar sin renunciar a la felicidad sino dejando de esperar a que te toque la loteria espiritual,de buscar a la perfecta alma gemela y mejor nos entregamos a disfrutar de cada momento de nuestra vida, tal como es. Sera entonces cuando encuentres la alegria. O, quiza, la alegria te encuentre a ti. La llave de la felicidad puede ser mas sencilla de lo que creemos. Nos encontramos en este mundo para experimentar el gozo.
Observa cada momento de tu vida y aprende a decir : QUE DULCE ES